El Sindrome de Respiración Bucal

LAS CONSECUENCIAS DE RESPIRAR POR LA BOCA

El síndrome de respiración bucal ocurre cuando la respiración nasal deja de ser exclusivamente nasal y se sustituye por un patrón de respiración mixto, buco-nasal. Su aparición provoca en el niño trastornos respiratorios, alimentarios, del sueño, y su rendimiento escolar se verá afectado lo que influirá finalmente sobre sus conductas y el entorno que los rodea.

Al existir algún tipo de obstáculo dentro del inicio de la vía respiratoria, tales como: rinitis alérgica, hipertrofia de las adenoides, amigdalitis, desviación del tabique nasal u otras, se impediría el paso de aire por estos conductos, y automáticamente, se pasa a respirar por la boca, dejando de excitar las terminaciones neurales de las fosas nasales, lo que traerá consecuencias en el desarrollo normal de la cara.

También influyen los malos hábitos orales mantenidos en el tiempo como lo es la succión, ya sea de mamadera, dedo o labio.

En estos niños como consecuencia se desencadenarán modificaciones funcionales y orgánicas, que se irán estableciendo durante el crecimiento, estos son:

- El aire al no pasar por las fosas nasales, no se filtra, ni calienta, ni se humidifica antes de pasar a las vías aéreas inferiores, lo que aumenta las posibilidades de infecciones respiratorias.

- Las adenoides y amígdalas se hipertrofian para aumentar la función defensiva y pueden alcanzar un volumen que acentúa las dificultades respiratorias provocando trastornos de fonación y de deglución.

- Se altera la función olfatoria, lo cual dificulta la degustación de los alimentos y en general todo el proceso digestivo, ya que tienen que respirar y comer por la boca al mismo tiempo.

- Sueño no reparador con somnolencia diurna que ocasiona dificultades de atención y concentración, con los consiguientes problemas de aprendizaje. A la vez la falta de sueño le puede provocar ansiedad, irritabilidad e impulsividad y desánimo, lo que influirá sobre su esfera social.

- Los labios estarán entreabiertos, lo que se manifiesta como labios resecos e incompetencia labial.

- El habla será imprecisa con dislalias y exceso de salivación.

- A nivel facial muestran ojeras, una nariz estrecha, piel pálida, boca entreabierta y dificultad para juntar los labios.

El crecimiento y desarrollo armonioso cráneo-facial y dental se ve alterado, ya que para permitir el ingreso del aire a través de la boca es necesario que el niño mantenga esta entrada libre y esto lo hará mediante una serie de compensaciones:

- la mandíbula rotará hacia inferior

- la lengua se mantendrá descendida, por lo que dejará de modelar el paladar que se volverá profundo y estrecho.

- Los labios se mantendrán entreabiertos, lo que lleva a una eversión del labio inferior y el labio superior será cada vez más hipotónico, con esto se establecerá una inclinación de los incisivos inferiores hacia lingual produciéndose una mordida abierta anterior, con o sin interposición lingual.

A nivel esquelético el niño va a presentar una postura asténica con un torax estrecho, antepulsión de hombros y escápulas aladas. Además de un aumento de las curvaturas de columna, rodillas en X y pie plano.

Conociendo las consecuencias que este síndrome provoca, el tratamiento precoz debe realizarse en forma interdisciplinaria a través de un equipo en el que se incluyen Odontólogo, Pediatra, Otorrinolaringólogo, Psicólogo, Kinesiólogo, Fonoaudiólogo además de profesores, padres y, por supuesto, la participación activa del niño, haciendo la terapia más efectiva y las posibilidades de revertir el síndrome y evitar las consecuencias de éste.


Posted by Alejandro Fernández de la Reguera 17.05.